Saltar al contenido
Portada » Blog » Dejando la zona de confort

Dejando la zona de confort

Yulia Dibrovska Chorna

Por naturaleza tenemos miedo a los cambios. Nos desestabilizan, nos obligan a analizar la nueva situación, nos ponen nuevos desafíos por delante y tratamos de evitarlos todo el tiempo que podamos.

Incluso cuando se trata de cambios positivos como una mudanza, un nuevo trabajo o una nueva relación, podemos sentirnos agobiados, abrumados o indecisos.

Uno de los términos que se maneja en mindfulness es la “impermanencia”. El aceptar que las cosas cambian, evolucionan, progresan, y debemos dejar de luchar contra ese movimiento natural de las cosas. Por mucho que nos empeñemos, es algo que no podemos controlar y aunque no queramos salir de nuestra zona de confort, es algo inevitable, de la misma manera que no podemos frenar el cambio de las estaciones.

Imagen IA de un árbol otoñal con hojas color naranja volando alrededor

Si no podemos evitar los cambios, debemos abrazarlos y adaptarnos lo mejor posible para no perder nuestra paz interior ni el propósito de nuestra vida. ¿Cómo conseguir adaptarse y salir con más fuerza?

Abrazando los cambios

Cada etapa de nuestra vida nos ayuda a crecer y evolucionar y por eso debemos abrazar los cambios convencidos de que saldremos más fortalecidos, más sabios y con más aptitudes que antes.

Elabora e interioriza tu plan de acción cuando llegue el momento de vivir un cambio profundo para no perder la calma y buscar tu nuevo rumbo.

  • Reconoce que una puerta se cierra

Por el miedo al cambio, las personas se agarran a su zona de confort, aunque en realidad no tenga nada de confortable. Todos vemos a personas que sufren en una relación, pero no quieren alejarse. Alguien que odia su trabajo, pero sigue madrugando cada día con el miedo a perderlo. Estudiantes que empezaron a estudiar una carrera que no va nada con ellos, pero no se atreven a cambiar a otra rama.

Aferrarse al pasado es una situación muy común e incluso recogida por el refranero popular: “más vale malo conocido que lo bueno por conocer”. ¿No te parece que plasma nuestro miedo al cambio?

De ahí que reconocer que hemos llegado al final de una etapa es el primer paso para adaptarnos a lo que nos espera para buscar nuestra felicidad, paz y bienestar.

  • Busca tu nuevo propósito

Aunque a veces nos gusta pensar que venimos con un propósito para toda la vida, lo cierto es que cada etapa puede tener un propósito diferente. Quizás no lo tengas claro al inicio del camino, pero si lo vas meditando se revelará. Hazte estas preguntas: ¿cómo ayuda este cambio a mi desarrollo personal?, ¿qué he de aprender de esto?

Muchas veces los momentos de transición nos enseñan pasiones olvidadas, talentos o aspectos de nosotros mismos que estuvimos ignorando por mucho tiempo.

  • Organiza y planifica

Frente a situaciones abrumadoras que pueden paralizarnos, debemos organizar nuestros pasos a seguir y planificar siguientes metas. Los objetivos que te pongas deben ser realistas y alcanzables, aunque ambiciosos. Te sentirás con más fuerza y determinación porque habrás determinado tu dirección y ya tienes un plan.

No olvides celebrar tus logros, aunque a simple vista parezcan insignificantes. Recuerda que hasta hace poco incluso esas pequeñas victorias parecían muy lejanas. 

  • Trabaja tu resiliencia

La resiliencia es justo la capacidad que tenemos de adaptarnos a los cambios y recuperarnos frente a las adversidades. Puede que pienses que esa capacidad no la tienes desarrollada, pero hasta que no te veas en la situación no sabrás todo lo que puedes enfrentar sin tambalearte.

Una buena opción es cultivar tu resiliencia, aprendiendo nuevas aptitudes, conociendo y relacionándote con personas nuevas. Aunque al principio te sientas como un pez fuera del agua, con el tiempo y práctica habrás fortalecido tu capacidad de enfrentar situaciones novedosas.

Imagen IA de una chica joven con gafas de sol caminando por la carretera
  • Busca apoyo emocional 

En cualquier situación de cambios, crisis o desafíos es bueno contar con apoyo emocional de personas o profesionales en quienes confías. Ponles voz a tus miedos, habla de tus sentimientos y preocupaciones. No trates de parecer la persona más fuerte del mundo o que no tiene sentimientos.

Si ves que no consigues hallar la paz y la tranquilidad que necesitas para afrontar los cambios, piensa en la orientación de un profesional que te pueda guiar y ayudar a afrontar las cosas con una mentalidad más positiva y abierta.

  • Cuídate mucho

Para ser fuerte y poder dar lo mejor de ti, debes también cuidarte y aportarte todo lo necesario para estar en paz y con la mente positiva.

Come bien sin olvidar todos los nutrientes y controla el hambre emocional que puede generar el estrés del momento que estás viviendo.

Acude a tus revisiones periódicas y citas médicas, aunque pienses que no es un buen momento y preferirías invertir el tiempo en otras cosas.

Duerme las horas que necesites para tener la mente despejada y cuerpo funcionando a todo vapor. Recuerda que las horas de sueño no son un lujo, es una función vital para que tu cuerpo pueda rendir.

No olvides tu salud mental y tu bienestar emocional. Practica yoga o el deporte que te guste para lidiar con el estrés. Haz meditación, ve a un quiropráctico y relájate de la forma que más te guste.

Tu diálogo interno

La forma en que nos hablamos a nosotros mismos, qué frases nos decimos, puede determinar nuestra forma de afrontar los cambios y desafíos.

Si eres de los que se riñe, se dice lo torpe que es, debes plantearte tu diálogo interno y fortalecer el apoyo de la persona más importante, tú.

Te propongo estas frases para que las repitas y programes tu cerebro para el éxito frente a cualquier cambio o desafío.

«En la incertidumbre encuentro posibilidades. Estoy abierto a nuevas experiencias y oportunidades que este cambio pueda traer a mi vida.»

«No me limito a lo que fue; me emociono por lo que será. Mi futuro es un lienzo en blanco, y tengo el poder de pintar mi propia historia.»

«La paciencia es mi aliada. Los cambios llevan tiempo, y confío en que cada paso que doy me acerca a una vida más plena.»

2 comentarios en «Dejando la zona de confort»

  1. Hola, desde Tenerife!
    Me encantan las pautas, sencillas y sutil a la vez, muy efectivas para un bonito diálogo interior y crear archivos nuevos desde el amor por y para nosotras mismas.
    Me encanta la forma de comunicar, clara, corta y directa, felicidades.
    Un abrazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable: Antetodo Magazine
Finalidad: La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos es para gestionar los comentarios que realizas en este blog.
Legitimación: Tu consentimiento explícito de que quieres recibir esta información
Destinatarios: Los datos que nos facilitas están en nuestro servidor de web y email OVH y en los servidores de Google Drive, todos ellos que cumplen con la RGPD
Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en hola@antetodomagazine.com así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.