El lado oscuro de las buenas causas
Las personas buscan el bien, para ellos, para sus familias, amigos y la sociedad en general. Lo malo es que incluso las mejores ideas pueden convertirse en el mal absoluto si son adoptadas por personas radicales.
Las personas buscan el bien, para ellos, para sus familias, amigos y la sociedad en general. Lo malo es que incluso las mejores ideas pueden convertirse en el mal absoluto si son adoptadas por personas radicales.
“Hay que jugar y ser amigo de todos.” “Cuantos más amiguitos, más divertido el juego.” “Si no te portas bien, nadie va a querer ser tu amigo.”
Seguramente recordarás estas frases desde tu infancia. Se calan en nuestro subconsciente y nos condicionan a lo largo de toda nuestra vida, manipulando nuestra conducta y marcando la imagen que tenemos del éxito social.
Decir “no” se asocia con una mala conducta, malhumor, falta de educación, carácter caprichoso o rudeza. Pero, ¿si no nos negamos a nada, cómo aprendemos a establecer límites? Nuestras emociones se revuelven en contra de lo aprendido y resulta muy difícil decir “no”, especialmente cuando sientes la presión de agradar, cumplir expectativas o no decepcionar. Sin embargo, una vida equilibrada y feliz depende de establecer límites claros y priorizar lo que realmente importa.
Cuando todo se llena de luces, canciones navideñas y anuncios de perfumes, sabemos que ha llegado la época que para muchos es la más feliz y para otros, la que más se llena de dolor y soledad.
Mientras para unos son momento de reunión y celebración con amigos y familiares, para otros son un recordatorio doloroso de aquellos que no están, de las familias rotas o relaciones demasiado complicadas.
Cada vez somos más conscientes de la importancia del bienestar emocional y psicológico para poder disfrutar del resto de los aspectos de nuestra vida. La psicoterapia es útil para cualquier persona que quiera gestionar el estrés, mejorar sus relaciones interpersonales o, simplemente, conocerse mejor a sí misma.
Cada vez vivimos más saturados, sin tiempo, con mil tareas y cosas por hacer, sin levantar la cabeza de nuestros quehaceres diarios. ¡Qué difícil es encontrar un poco de calma entre tanto agobio!
Así no hay quien viva, ¿verdad? Si las vacaciones o una escapada no son una opción ahora mismo, no te desanimes. Puedes crear tus pequeños momentos de descanso cada día que harán una gran diferencia en tu bienestar, tu salud física y emocional.
Hay una razón por la que empezamos el año escolar con ganas de conseguir nuestras metas y terminamos ahogándonos en la rutina, procrastinando y literalmente, perdiendo el tiempo.
Perdemos el foco. Nuestra gasolina que nos impulsa hacia adelante y nos ayuda a hacer las tareas que nos acercan hacia el éxito.
Los humanos somos seres sociales. Necesitamos comunicarnos y sentirnos escuchados por otros. Así, una comunicación efectiva es una poderosa herramienta emocional que ayuda a combatir el estrés y la sensación de aislamiento y soledad.
El mundo ha cambiado a paso agigantado y en muy poco tiempo. No ha habido ninguna época que conllevara tanta transformación en un período de tiempo tan corto. Frente a eso podemos tener dos actitudes: congratularnos por el progreso o temer por nuestro futuro. Estamos corriendo una maratón, pero… ¿Hacia dónde?
Hay una pandemia silenciosa que lleva años acechando a uno de los grupos más vulnerables y solo unas pocas voces se elevan en su defensa. Se trata de la malnutrición y la obesidad infantil.